Según el contrato, el Estado quedó a cargo de remediar los daños ecológicos dejados por la Rosario Dominicana para lo cual la minera se comprometió a aportar US$37.5 millones.
Con el Contrato Especial de Arrendamiento de los Derechos Mineros de Pueblo Viejo, la empresa Barrick Gold ha hecho el gran negocio, al aceptar la mina para la explotación de oro, pero no el pasivo ambiental que ya existía y del cual deberá encargarse el Estado. La opinión es del viceministro de Áreas Protegidas y Biodiversidad de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Eleuterio Martínez.
“Como persona y como dominicano me da miedo la Barrick, porque no hay ninguna garantía de que ellos se vayan a preocupar por este terruño”, insiste. El funcionario destaca que “ese es el gran negocio para ellos, pero no para nosotros”.
Se estima que remediar el pasivo ambiental dejado por la Rosario Dominicana debido a la explotación de la mina de 1975 a 1999 tendrá un costo de U$75 millones. En el Contrato Especial de Arrendamiento de Derechos Mineros (CEAM), PVDC acordó cubrir 50% y hasta un límite de US$.37.5 millones los costos de capital requeridos para remediar los daños medioambientales históricos dejados por la Rosario, pero que quedaron como responsabilidad del Estado.
Sin embargo, para Martínez el pasivo ambiental “es el gran dolor de cabeza, es el punto negro, porque nadie sabe cuánto es, ni cuánto es el peligro que encierra”. Indica que el Estado no tiene dinero para resolver el problema del pasivo ambiental. Y porque el Estado se ha quedado con la carga del pasivo histórico, el contrato es criticado por ambientalistas, ecologistas, dirigentes comunitarios, populares y autoridades municipales de la provincia Sánchez Ramírez y de Santo Domingo, quienes proponen su revisión. Dirigentes comunitarios y populares del municipio de Cotuí se proponen realizar un programa de movilizaciones y protestas.
Rescate. Los ejecutivos manifestaron que en materia de medioambiente, en el interior de la mina Barrick ha invertido US$100 millones. De hecho, la compañía ya instaló un vivero que produce al mes 20 mil plantas de palma real, orquídeas silvestres, pinos, samán y acacias, entre otras especies, para reforestar la zona interior del complejo minero. “Respecto a lo que está fuera de la mina, lo que no es responsabilidad nuestra, el contrato establece que la empresa le tiene que regalar, donar al Estado, US$37.5 millones para el rescate medioambiental y además, con los flujos de este proyecto, vamos a contribuir con el Estado para que pueda aumentar ese fondo, si es que el costo es de alrededor de US$75 millones”, dijo Sánchez Albavera.
Mientras los ejecutivos de la Barrick expresan que han limpiado las sustancias peligrosa que dejó la Rosario Dominicana en el área donde funcionarán las instalaciones de la mina, al lado del complejo permanecen las aguas contaminadas de la presa de cola del río Mejita. También en la carretera que lleva a la presa de Hatillo las aguas sulfurosas de la Rosario convirtieron al Margajita en un río rojo. Por el color, la ribera del afluente recuerda a un pedazo del planeta Marte.
Sánchez Albavera dice que hay que reforzar la presa de Mejita y darle tratamiento a las aguas, y que la Barrick será la conductora de ese proceso desde el punto de vista técnico. Además, explicó que la Barrick va a construir una nueva presa con una planta de tratamiento de las aguas.
Luis Carvajal, del equipo ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, indica que aunque los ejecutivos de la Barrick hablan de que aportarán US$37.5 millones como contraparte, colocan un componente en la cláusula que es ilegal y lesiona la soberanía del país. “En vez de ser el Ministerio de Medio Ambiente el que revise los planes ambientales de la Barrick y los apruebe, es el Gobierno que -según esa cláusula- tiene que someter a ellos (a la minera) sus planes porque supuestamente ellos van a dar una parte”, dijo.
El viceministro de Medio Ambiente, Martínez, entiende que, por escrito, “se hace de todo” y después el problema radica en el seguimiento. “La palabra clave es ‘seguimiento’, quién le va a dar seguimiento a la Barrick; primero, porque es un monstruo y tiene que haber autoridades muy bien plantadas para que se cumpla, no solo el contrato, sino lo que dice la ley”, expresa Martínez. Insiste en que hay condiciones de ese contrato “que dan miedo”, pues como empresa de explotación minera “no es a rezar que va ahí, sino a seguir arañando las entrañas a la tierra”.
Según Carvajal, que la Barrick vaya a operar con la misma licencia de Placer Dome es una “barbaridad”, pues la compañía está ampliando nuevos frentes.
Los ejecutivos de la minera recuerdan que la inversión prevista por Placer Dome en el proyecto Pueblo Viejo era sólo de US$336 millones, pero desde que Barrick adquirió la concesión la inversión es casi 10 veces mayor. La inversión de la Barrick, dicen, es del orden de los US$3,000 millones, de los cuales US$375 millones son para remediación ambiental.
| CIFRA |
| 20 |
| millones de onzas de oro es la reserva probada en la mina de Pueblo Viejo, según un documento de la empresa canadiense Barrick Gold. |
La Rosario, que operó de 1975 a 1999, explotó los óxidos y dejó los sulfuros que crean un grave problema de contaminación. Sobre el tema, Carvajal indica que cuando se discutía el contrato con Placer Dome el objetivo fundamental era abordar el área de los sulfuros para la reducción del pasivo ambiental.
No hay comentarios:
Publicar un comentario